
Así como la luna, cada mes vives cuatro momentos cíclicos, en luna nueva eres la BRUJA, en luna creciente la Niña, en luna menguante la HECHICERA y en luna llena la MADRE.
Es por esto que es posible que en una semana te sientas más vital o más linda que otra, también que en alguna semana te sientas más sensible que en otra o a lo mejor hay algunos alimentos que te caen pesados en ciertos momentos más que en otros y así sucesivamente. No es porque estés loca o exageres en drama, es solamente por la maravillosa conexión de tu cuerpo con la magia de la luna.
El útero es nuestra matriz sagrada y en él habita un enorme potencial energético. Es nuestro cuenco, donde nace la vida y el placer. Es un reflejo de nuestro corazón femenino.
La energía del útero debe estar equilibrada, nuestro centro de energía se desequilibra con facilidad con nuestras actitudes, miedos, inseguridades y recelos.
Este centro está conectado a la energía de la diosa que crea y sustenta vida en todos los planos, la energía de la feminidad y de la madre.
En esta formación de autosanación femenina potenciarás tu energía femenina, a través del conocimiento de ti misma, sanando las memorias ancestrales de dolor, conectando con tu naturaleza femenina, desarrollando tus capacidades intuitivas y activando tu poder interno.
Esta formación contiene: